domingo, 9 de julio de 2017

Zascandileando #153

Dos series ocupan nuestro tiempo esta semana. Por un lado la tercera (y quizá última) temporada de Fargo. Un nuevo sobresaliente ejercicio narrativo autoconclusivo interpretado de maravilla. Nos ha dado la sensación de que esta temporada ha sido muy compacta, menos enrevesada y quizá, hasta cierto punto, menos sorprendente o imaginativa que las anteriores. Pero a cambio hemos ganado una narración enfocadísima y un desarrollo de quitarse el sombrero. El segundo punto de atención es para el arranque de la segunda temporada de Preacher. Temporada que comienza pisando a fondo el acelerador y sacando petróleo de sus muchas virtudes: reparto principal en total sintonía, tono irreverente muy medido, diálogos divertidísimos y una dirección que igual de bien te maneja una conversación que una persecución, que un tiroteo, que una pelea a puñetazos. Vale su peso en oro.


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